Sauna, agua y luces en el rio Han

Es el último día en Corea (en la primera ronda) y queremos aprovechar a hacer algo muy típico de aquí sin matarnos mucho.

Ayer te contaba que nos recorrimos una gran parte de Seúl tradicional y fue bastante duro, terminamos hechos polvo. Así que hoy es más tranquilo.

Metro de Seúl
Todos los andenes están aislados de las vías

¿Que quiero decir con las rondas?

Decidimos ir y volver de Corea porque así nos salía mas barato, haciendo un vuelo de unos días con una low cost a Japón.

De esta forma tenemos 3 rondas: Seúl (zona sur), Tokio y Seúl (zona norte).

Como ambos teníamos recorrido gran parte de Japón decidimos solo hacer una visita a las cosas que más nos gustan y otras que suelen ser menos llamativas la primera vez.

Vamos a por el último día de esta ronda. Y empezamos comiendo fideos fríos (fríos de verdad, con hielo) y carne cocida:

Fideos fríos y carne cocida
El hielo está bajo el huevo y los vegetales

La experiencia de una sauna coreana

Los que conocen algo más la cultura japonesa, seguro que piensan que es como los baños públicos de Japón. No se equivocan, pero si hay diferencias. Os cuento mi experiencia.

Con ropa de sauna

Llegamos al edificio y esto está en la segunda planta. Al llegar una recepcionista nos cobra aproximadamente 10€ por entrar y nos da una pulsera con llave y número y una camiseta y pantalón corto a cada uno. Nos separamos aunque luego dentro hay una zona común.

Importante decir que no tienes límite de horas dentro. Con 10€ puedes pasar la noche.

Con la llave tienes una taquilla para los zapatos al entrar y otra para la ropa en una zona mas amplia con bancos y una tienda de ropa y cosas varias que pueden ser de utilidad para la sauna. Aquí empieza lo bueno:

La zona de baño

Cuando llegas a la taquilla lo dejas todo. TODO. Solo te acompaña tu pulsera y una toalla ridículamente pequeña (normalmente para el pelo). Si eres habitual, seguramente traigas tu cestita con productos varios para limpiarte. Nosotros, turistas rasos, vamos a la aventura, a lo que tengan allí. Que viene a ser una pastilla de jabón y champú.

Los pasos son:

  • Te das un agua en el cuerpo. Primera parte de quitarte las zurraspas si las traes. Se dan jabón, pero nada de frotar mucho.
  • Te metes en la bañera fría. Fría nivel rio en la sierra (me gusta avisar por el tema de las expectativas). Caminas un poco, nadas, o haces lo que puedas para que no oigan el castañeteo de tus dientes desde la recepción.
  • Te metes en la siguiente bañera de 32°. Recomendación: hazlo poco a poco, tiene escalones hacia dentro, vete mojando con las manos las siguientes zonas en entrar.
  • Siguiente bañera de 38°. Te estás preparando para lo de después. Esta parte es la que más me relaja, y me gusta quedarme ahí en momento zen. Pero cuidado, no te quedes mucho porque te puede bajar la tensión (esto me pasó en Japón).
  • Sauna. Aquí a tu elección y gusto. Yo no aguanto nada en ninguna, me agobio mucho, así que solo entré a probar en la de 75°. Estuve como 20 segundos (todo un record para mi). Hay otra de 100°. A mi me suena a mito, porque había mujeres dentro ¡y vivas!
  • Exfoliación coreana. Esto merece un punto a parte.

Exfoliación en profundidad

No sabes lo que es, hasta que una abuela coreana te exfolia en una sauna.

El servicio son 25€. Tienen allí en un rinconcito unas camillas de plástico que recuerdan a flotador infantil donde te tumbas para el repaso completo. A falta de traductor, la señora probó en mi pierna la dureza de dos guantes exfoliantes. El primero debió dejarme la piel tan roja que no dudó en cambiarlo.

Decir que esperaba dolor/escozor infinito por tener la piel de “mírame y no me toques”. Pero para nada. Salí sintiéndome más ligera y suave que lavada con Perlan.

Cuando te digo que te frotan por todo el cuerpo es TODO el cuerpo. Y te recuerdo que vas completamente desnudo. No es una experiencia para pudorosos. Digamos que pasa de los dos puntos X pero los pasa cerca…

Evidentemente no tengo fotos de esto, entre otras cosas, porque no tenía donde meter el móvil. Pero si nunca has visto como sale la piel muerta, te estoy ahorrando pesadillas. Te aseguro que me sorprendí y mucho y para mí la exfoliación no era nueva, pero si floja por lo visto.

Tras esto te puedes duchas tranquilamente en uno de los puestos con banqueta o en las duchas. Salir a la zona de secado que son tocadores con secadores, peines, crema… vamos, todo lo necesario para salir como nuevo. También puedes pesarte (muchas chicas lo hacen antes y después).

La zona común de la sauna

Tras esto me pongo el conjunto de la sauna y nos vemos en la zona común.

Zona comun sauna

Tiene diferentes salas/sauna (las puertas de la foto de arriba), zonas de relax con sillas de masaje o espacios donde colocar tu colchoneta y almohada. También hay salas para dormir separadas por sexo, para fumar, un restaurante y… La puerta al infierno. Por fuera parece un horno antiguo de pan y dentro hace el mismo calor que en un horno de pan. La gente se pone la toalla pequeña húmeda en la cara para aguantar dentro. Una pasada.

Compramos algo en el puesto de comida. Es muy típico huevos cocidos con soja y un brebaje de semillas molidas con agua y azúcar. Muy sano, pero a mi me sabe como una cucharada de harina.

El río Han y su espectáculo de luces

Al salir de la sauna ligeros y relucientes, nos encaminamos al río para dar un paseo y tomarnos algo menos sano. Subimos a un mirador de uno de los muchos puentes que atraviesan el río Han y tomamos algo con buenas vistas.

Mirador en el río Han en Seúl

Tras reponer fuerzas continuamos el paseo paralelo al río. Es un espacio donde los coreanos aprovechan para llevar la bici, hacer picnic o volar cometas. Un paseo muy bonito.

Paseo junto al río Han

De camino al puente al que nos dirigimos, pasamos debajo de otros puentes del río. Es increíble lo bien aprovechado de estos espacios.

Llegamos a la parte que queríamos. Aquí hay un puente que cada 30 min por las tardes/noches tiene un espectáculo de agua y luces con música. Así que cogemos unos takoyakis de un puesto (bolitas de pulpo típicas de Japón) y cogemos sitio para disfrutarlo. Como aún no había anochecido, las luces no se veían mucho pero la cortina de agua tan grande y móvil era digna de ver.

Cortina de agua en el río Han

Tras esto ya se hace tarde. Buscamos un sitio donde comer y nos volvemos al hotel. Tenemos que hacer las maletas para volar mañana a Tokio.

Os sigo contando aquí lo que hacemos en Tokio los siguientes días. Estamos en todo el centro, cerca de Akihabara y visitamos los barrios más famosos los primeros días. Si quieres ver vídeos cortos de cosas que voy viendo, sígueme en Instagram @Ksiopeaslight.

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