De Gwanghwamun al Gwangjang market

En el anterior post te hablaba de zonas más jóvenes y dinámicas. El día siguiente nos lo hemos tomado de relax y descanso. Así que hoy te hablo de dos días.

Creo que ya te comenté anteriormente que en viajes así también es muy importante saber descansar. Hemos aprovechado para ir a hacer la colada y conocer mejor el barrio en el que estamos alojados: Yeoksam.

Terminamos en un restaurante pequeñito como siempre poniéndonos las botas. Y aprovechando la tarde para hacer compras y curiosear en tiendas. La chicha empieza al día siguiente en:

Gwanghwamun y el Gyeongbokgung palace

Nada más salir del metro nos encontramos con varios puestos con carpas donde hay personas escribiendo en hangul o con caracteres chinos. Era una de esas cosas que tenía en la lista que quería llevarme. Así que elegimos una frase que nos cuadraba y nos lo llevamos gratis.

Seguimos caminando y al fondo ya se ve. La puerta del palacio Gyeongbokgung es imponente.

Palacio imperial Seúl

En la entrada, guardias uniformados con trajes tradicionales que además hacen un cambio cada hora. Lo que más me gusta de la estética tradicional coreana es el uso de los colores llamativos sin llegar al abuso. Se ve en los trajes las pinturas y la decoración de los interiores del palacio.

Techo de entrada a palacio en seúl

Además cerca hay locales de alquiler de trajes tradicionales y la gente aprovechaba la situación. Así ibas paseando por los terrenos del palacio y te encontrabas mucha gente con el Hanbok tradicional. Personalmente me parecen preciosos (los de mujer sobre todo).

Mujeres vistiendo el hanbok tradicional de la era de Joseon

La verdad es que es una visita que merece la pena. Soy una fan de las series coreanas históricas, así que me imagino esos rincones en la era de Joseon cuando este palacio vivía sus días de esplendor y me maravilla.

Palacio imperial de seúl

Tras este paseo a pleno sol con la humedad que tiene Corea, necesitamos refrescarnos.

Cheonggyecheon, un respiro relajante

En medio de la ciudad se escucha una caída de agua. Ya solo el sonido te invita a buscar ese rincón. Y no decepciona. Es un río de origen artificial creado para conseguir un paseo con temperaturas mas suaves en verano, zonas de sombra y un buen recorrido rodeado de naturaleza.

Rio artificial en el medio de Seúl

Los niños y mayores se descalzan para mojar los pies a la

Es un espacio en el que parece que el calor queda no está invitado a la fiesta. Si además te haces con una bebida con hielo ya es un triunfo.

En los 24h venden vasos llenos de hielo por 60 céntimos y así llevarte la bebida mas fría y en vaso. ¡Yo quiero de eso en España!

El paseo es de varios kilómetros, pero nos queda mucho por ver, así que caminamos durante un rato. Disfruté con la mayoría de plantas que tienen allí, lo bien cuidadas que están y lo bonito que lo tienen todo.

Suculentas en jaulas

La naturaleza se abre paso, como decían en Jurasic Park. A pocos metros del inicio artificial ya hay plantas acuáticas y muchos peces. ¡Algunos del tamaño de mi antebrazo!

Se nos hace tarde, así que decidimos comer en un restaurante de Sushi que hay cerca. Aquí la hora de la comida es a las 13.00 y la cena sobre las 18.00. Me ha costado mas acostumbrarme mentalmente, porque mi cuerpo dijo desde el día 1 que él encantado.

Deoksugung palace

Otra manifestación de carácter político evita que veamos un cambio de guardia en las puertas del recinto.

Este palacio era más de recreo y retiro para los emperadores y sus familias. Cuenta con varias estancias, distintos santuarios y un teatro en medio de un parque precioso y muy bien cuidado.

Palacio en medio de seúl
Y al fondo los edificios de cristal… es increíble

Ahora cuenta con una construcción nueva dentro de los terrenos de palacio, un museo.

Se acaba el viaje al pasado por ahora. Si te interesa saber como era la vida entonces te puedo recomendar alguna serie ;).

Insadong y el Gwangjang market

Por último nos acercamos a ver un barrio en el que todo, TODO está en coreano. Hasta los logotipos de marcas internacionales tienen una versión en coreano para estar aquí. Es un barrio con mucha tienda de souvenir también. Y tiene mucho ambiente incluso tarde.

Aquí he visto un centro comercial en el que subes 4 plantas sin subir un solo escalón. Todo con rampas dando vueltas como si se tratara de un tobogán. Una maravilla.

Para cenar nos metemos en el Gwangjang market. Puedo experimentar de primera mano la pelea de los distintos puestos por conseguir que los clientes se sienten en sus bancos. Y comer mientras la gente pasa a gran velocidad a tu espalda. Es un poco agobiante. Aunque lo podemos comparar con ir de tapas al sitio mas concurrido que se te ocurra.

Pudimos conocer también a la protagonista del documental de Netflix “Street Food”. Es prota del capítulo de Corea claro. Os lo recomiendo para que entendáis mejor este tipo de lugares.

Hoy ha sido muy muy intenso en general. Mañana será más relajado, que nos queda un día antes de ir a Japón. Te sigo contando por aquí y por Instagram @Ksiopeaslight.

Te dejo aquí la siguiente entrada de nuestro viaje por Corea y Japón. Te cuento como es la experiencia en una sauna coreana y te enseño lo bonito que es el río Han.

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